Los Festivales No Son Pan Con Lo Mismo

machacas

Apareció el cartel del Machaca 2017 y con ello los comentarios de “son los mismos de siempre”. En mi opinión creo que quienes lo ven así es porque solamente ven a los grupos principales, a los más conocidos y ponen su atención en los escenarios grandes.

Una banda se hace headliner por el público, están ahí porque la gente les responde mucho más que a otros, así de simple. Y la realidad es que en Latinoamérica las bandas que puedan encabezar un festival son pocas y casi podría asegurar que ninguna pertenece a los 10 años recientes, la mayoría son bandas con más de veinte años de carrera. No ponemos en duda la propuesta, pero para ser headliner en un festival debes tener al público contigo, es una cuestión más de popularidad que musical. Entonces a estas alturas deberíamos darnos cuenta que sí, las bandas principales se repetirán en los festivales porque son las que hay y son las que el público ha puesto ahí.

Ahora, la cuestión es que un festival no solo son los escenarios principales ni los grupos estelares. Hay una buena cantidad de grupos que forman parte del elenco y que lastimosamente muchos de ellos no reciben la atención que deberían porque el público prefiere quedarse en un escenario grande y no moverse, entonces se pierden de descubrir otras propuestas menos populares pero igual de importantes.

Sí, los estelares se van a repetir y eso así seguirá un buen tiempo porque no estamos en tiempos en que las bandas se vuelvan masivas, sucede que la masividad ha dejado de existir como tal. La diversidad, lo interesante lo podemos encontrar en los escenarios alternos de un festival. Dicho esto entonces, no, el Machaca de este año no es pan con lo mismo, solo hay que voltear a otros lados.

 

Estas son solo algunas recomendaciones de bandas que estarán en este festival:

Esteman (Colombia)

iLe (Puerto Rico)

Pedropiedra (Chile)

Camilo Séptimo (México)

Guasones (Argentina)

El David Aguilar (México)

Los PetitFellas (Colombia)

Buffalo Blanco (México)

Las Pelotas (Argentina)

Systema Solar (Colombia)

 

Anuncios

El concierto nublado de Lila Downs en el Festival Santa Lucía

Monterrey SantaLucia250916.jpg

El concierto de Lila Downs ayer en Monterrey fue grisáceo medio nublado. Desde muy temprano había mucho movimiento en el primer cuadro de la ciudad, lo cual hace ver que un artista con buena convocatoria es capaz de activar parte del comercio pues estacionamientos, viene-viene, vendedores ambulantes, tiendas y restaurantes de la zona tuvieron más afluencia y aprovecharon la ocasión.

El concierto comenzó puntual y la explanada estaba llena; había personas de todas las edades, familias completas y esto hacía que algunos tuvieran mejor visibilidad que otros pues por los desniveles que hay en el espacio, hacía que no todos pudieran ver igual.

Lila Downs interpretó canciones de raíz oaxaqueña, norteña, veracruzana, de guerrero y de todo índole popular, pasando por Marco Antonio Solís y obviamente Juan Gabriel. Sin embargo algo había que público y artista no explotaban. Sí, todo mundo contento y aplaudía por con cierto aire frío.

Probablemente la causa sea que el sonido estuvo muy bajo de nivel para el tamaño de la explanada. No es que fuera insuficiente, más bien daba a pensar que se había quedado en ese nivel. De donde yo estaba parado no se escuchaba con la fuerza necesaria, esto fue negativo porque hacía que la gente perdiera atención a la artista entonces el discurso que daba, donde dedico una canción a los periodistas, habló de los obreros, de la igualdad y el amor, etc, se perdiera entre la distracción de los asistentes y no tenía el impacto que debería tener.

Luego llegó la lluvia y poco a poco la gente se fue retirando hasta que el agua arreció y el concierto tuvo que terminar.

No tengo duda de la calidad de la música y el discurso de Lila Downs, es relevante y necesario, pero cada vez me parece que está mas cercana a lo “mexican curious” de exportación que a lo tradicional, es más un producto para mostrar con algunos clichés de la cultura popular mexicana, pero tampoco eso es malo.

Su música toma raíces tradicionales y lo moderniza, o más bien, lo hace más accesible, más vendible, pero a veces es innecesario, como cuando interpretó una ranchera de Juan Gabriel y le hizo un arreglo pop que no le hacía justicia. Unas norteñas más en el cliché musical que en lo que realmente es, rancheras eléctricas y sones globalizados. Nada de esto es malo, y la verdad suena muy bien si se le escucha como lo que es: una fusión.

Era el plato fuerte del Festival, y aunque se llenó, diferentes razones, entre ellas la desorganización, no lo hicieron lucir como tal, pero no es la primera vez que sucede en el Festival.