ME MATA SI ME NECESITAS DE QUIQUE GONZÁLEZ: UN DISCO PARA ESCUCHAR MIRANDO POR LA VENTANILLA

 

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Me Mata Si Me Necesitas es el nuevo disco del español Quique González acompañado por Los Detectives. Son diez tracks vestidos con retazos de Rock, Country y Pop, lo que los españoles llaman Americana. Pero ojo, para nada es una intentona de sonar a los americanos; Quique tiene un sonido auténtico porque sus canciones tienen identidad propia, caminan por si solas en senderos por los que en algún momento de nuestra vida hemos caminado, entonces es rápida la identificación.

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Hay que decir que este disco es para escucharlo en solitario, es un viaje personal porque no es música para escuchar mientras se hace algo más; son canciones que se escuchan mientras se observa el tiempo y la vida pasar a través de la ventanilla. Eso son estas canciones: la ventanilla por donde observamos la carretera, esa por donde vamos transitando. Por momentos Me Mata suena a desierto, pero no a ese de cactus, víboras y arena, sino al desierto urbano por donde caminamos solitarios y silenciosos entre dunas de concreto: La soledad de una ciudad.

El incluir un violín, una mandolina y un acordeón en ciertos temas le da un matiz acertado, algo así como haber elegido una buena corbata a la camisa, no la clásica, una diferente pero que combina bien con ella. Esto no es raro pues la producción estuvo a cargo de Rick Falkner, quien hace un trabajo muy limpio sin arreglos de más ni vueltas que terminen llegando a la nada; aquí parece que cada instrumento tiene su lugar y que cada melodía sabe bien hacia dónde va.

Canciones redondas que hablan de estar al borde, de llamadas que se pensaron pero nunca se hicieron, de tener fe, de despedidas, de los estrechos callejones del corazón, de orquídeas en el tráfico y la casa de los padres.

Me Mata Si Me Necesitas es un disco para escucharlo frente al espejo y mirar qué hay detrás nuestro.

RECOMENDACIÓN DE LA SEMANA: BOOGARINS, ENTRE EL TROPICALISMO Y LA PSICODELIA

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Boogarins es una banda brasileña originaria de Goiania, región del país que entre otras cosas es conocida por sus conciertos de música sertaneja, que es algo así como el country brasileño.

La banda se formó apenas en el 2012, pero ya para el siguiente año y gracias a su primer EP As plantas que curam, salieron de gira pudiendo llevar su música a Europa, Estados Unidos de América y Latinoamérica.

Para el 2015 editan su segundo disco Manual ou Guia Livre de Dissolucao dos Sohnos, disco que fue grabado en España tras su gira por el continente europeo. A su corta edad, porque hay que mencionar que están en los 20’s, han logrado crear una música que los lleve a distintas latitudes y se hable de ellos en diversos medios del mundo.

Boogarins tiene un sonido psicodélico que transita por las calles del rock, soul y el jazz; una avenida que conecta con la tradición de la música brasileña y no precisamente el bossa o la samba, sino de aquellos que reinterpretaron su propia música y raíz: Os Mutantes, Caetano Veloso o Tom Ze; pero también encontramos en su música ecos de Pink Floyd y Jimmy Hendrix por mencionar algunos.

Estos jóvenes brasileños están muy cerca del Tropicalismo. No es nada extraño cuando sus integrantes mencionan que han pasado su adolescencia escuchando discos de músicos cercanos a este gran movimiento artístico y cultural que se generara en Brasil.

Al igual que hicieron algunos de los grandes artistas de este movimiento brasileño, estos jóvenes mezclan temas populares y festivos con la protesta, algo que en su momento hiciera que artistas como Caetano Veloso y Gilberto Gil fueran considerados enemigos peligrosos y tuvieran que exiliarse durante la dictadura en Brasil.

En su música es palpable el compromiso para consigo mismos como músicos y artistas. No hay concesiones ni subestiman al escucha. Hay atmósferas generadas por guitarras y voces que deambulan a través de diversos efectos generando momentos oníricos donde Dinho Almeida canta de adentro hacia el espejo que somos nosotros.

Rifs de guitarras, melodías de voz que planean sobre nubes armónicas y ritmos que nos muestran que las estructuras están para romperse y que la canción nunca debe ser la misma.

SONIDOS REGIOS: 10 BANDAS PARA ESCUCHAR DE MONTERREY

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Hubo una década en la que las bandas que tomaron notoriedad en el mapa del rock en México fueron regiomontanas. A esto malamente se le llamó “Avanzada Regia”. Y digo malamente porque se confundieron momentos, circunstancias y demás; entonces cada grupo que firmara contrato con una discográfica en automático, y por ser de Monterrey, se decía y dice, que forma parte de esta Avanzada, aún y cuando varios de los grupos más conocidos están en contra de este nombre y no se identifican con él.

La cuestión es que después pareció que hubo un gran bache en cuanto a la música que se hacía en tierras regias. Parecía que en lugar de brotar más bandas de calidad, bastaba con las que ya había. Entonces comenzó a escucharse por las calles de la ciudad que cada vez había menos bandas buenas y que las jóvenes no merecían la atención de un público nutrido.

Pero la verdad es que sí hay música y bandas haciendo buenos trabajos. Por alguna razón, que podrían ser diversas desde la apatía de un público joven, pasando por la apatía de la banda por promoverse, hasta el hecho de competir con tanta información en las redes, muchas bandas no han sido escuchadas como se debería.

Estas son algunas de las bandas en Monterrey a quienes hay que prestarles el oído y nuestra atención.

 

Buffalo Blanco.

Esta banda tiene un sonido estructurado con rock y folk. Acaban de editar su tercer trabajo y el primero completamente en español. La banda fue formada por David Castillo y Charly Castro en uno de los momentos de más inseguridad en la ciudad durante el que se juntaron a hacer lo que les gustaba: canciones. En Buffalo Blanco hay integrantes de Jumbo, Volovan y Niña.

 

Cuatro Sobre la Luna.

Ellos transitan sin problema entre el rock, folk y la psicodelia. Sus letras tratan de reflejar situaciones tanto personales como sociales de lo que ocurre alrededor. Tiene un disco completo que fue mezclado en Sonic Ranch. El trabajo en las armonías y los teclados es interesante al igual que la banda en su conjunto.

 

Mississippi Queens.

Mississippi es una banda de rock, así tal cual. En ellos podrás escuchar algo que ya poco se hace en el rock: solos de guitarra. Sus canciones no siguen estructuras comerciales pues la mayoría pasa de los 5 minutos. Su disco “En los tiempos de la bola” fue realizado sin prisas, en lapso de varios años hasta que quedaron conformes. Sus letras igual hacen alusión a situaciones actuales del país como personales a través de metáforas.

 

Siskodélicos.

Realmente ellos son una banda nueva, apenas en agosto del 2015 tuvieron su primer tocada, aunque sus integrantes habían formados parte de otras bandas locales. Tienen un sonido “garagero”, desenfadado y visceral que acompañan con letras de temática personal y hasta ellos resultaron sorprendidos cuando comenzaron a sonar en radio en el ex DF. Este 2016 es la salida de su primer disco.

 

Charlie Rodd.

A Charlie Rodd lo escuché por primera vez en el estudio de grabación del ITESM y me gustó inmediatamente porque no sabía que alguien estaba haciendo ese tipo de canciones folk en Monterrey. Él tiene una tendencia muy marcada hacia el folk acústico pasando por momentos entre el country, rock y el pop. Sus canciones son redondas y transmiten una naturalidad que hacen creerle lo que canta.

 

Danzantes.

David Byrne mencionaba la importancia que tenían los lugares céntricos donde se reunían personas creativas, pues estos alimentaban propuestas artísticas y daban nacimiento a otras. Esto fue lo que ocurrió con Danzantes, una banda que se formó en Nodriza, un espacio que se ha convertido relevante para la música en la ciudad pues ahí hacen conciertos con bandas independientes y también funcionan como estudio de grabación. Letras desde la introspección acompañadas de una base sólida de bajo y batería. Decir que solo son rock sería injusto. Si bien tienen un sonido duro, también hay atmósferas nostálgicas de teclados. La base es el rock, de ahí transitan por diversas arterias de éste.

 

Skapital Sound.

Esta banda hace ska tradicional y two tone con letras que van del desamor a temáticas relacionadas con la cultura del ska. Sus integrantes forman parte de otras dos agrupaciones regias con mucha trayectoria: Inspector y Bamboo. Resalta su sección de metales, que si bien en este género abundan las secciones desafinadas, en esta banda es todo lo contrario. Su primera producción, de título homónimo, los ha llevado en su corta carrera a algunos de los principales festivales de ska y reggae en el país.

 

Young Tender.

A ellos los encontré vagando por Facebook y cuando los escuché me pregunté por qué no sabía nada de ellos. Su sonido es muy cargado hacia el pop, y aunque hay muchos teclados presentes y baterías programadas, también dan lugar a guitarras con destellos de funk. Su sencillo “Si no vas a ser tú” ha sido tan bien recibido que los ha hecho sonar en algunas radios del país. Hay quienes dicen que es todo un hit de verano. Música con alto groove bailable.

 

El Catrín.

El metal, con algunas de sus variantes y subgéneros es por donde transita esta banda, ellos lo llaman “Future Metal” pues van desde el Metalcore pasando por el Progressive, Black, Power, Trash y hasta Pop. Hace tres años comenzaron como grupo después de haber formado otros proyectos anteriores. Tienen un EP llamado “Damage Democracy” donde las letras, todas en ingles, hablan de distintos aspectos de la sociedad como la manipulación de los medios, el poder del dinero y otros más.

 

Everest.

Banda regia que fusiona el funk con el hip hop. De pronto aparecieron en una publicación argentina sobre bandas mexicanas, los escuché y para mi sorpresa resultaron ser de Monterrey, y muchos de nosotros ni enterados. Cuentan con un EP homónimo donde la base rítmica trabaja en buena forma para sostener el groove; hay guitarras con mucho sonido funk y las melodías de voz están más cercanas al rap, aunque por momentos sí hay partes cantadas. Buen manejo del ritmo por parte del MC y la banda en general suena muy acoplada y con sonido propio. No hay muchas bandas de funk, o prácticamente no hay en Monterrey haciendo música propia, ésta es una buena opción.

ECOS DE UN FESTIVAL AL NORTE

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Primer día

-Antes que nada: Lo mejor y divertido fue ver a todo mundo bailando con Caballo Dorado, era impresionante ver la cantidad de gente haciendo una coreografía. Muy bien por quien haya decidido que estuvieran.

-Play & Mobil Project, la banda integrada por miembros de Liquits y Quiero Club inició el festival. La verdad es que en vivo suenan muy bien pero la gente apenas iba llegando y no ponía mucha atención. Tuvo que aparecer Facundo en el escenario para que los asistentes se acercaran y sacaran sus teléfonos para tomar fotos. Esta banda suena muy bien en vivo y fue buen inicio.

-Rock en tu Idioma comenzó sonando mal, en realidad bastante mal, no por la banda sino por el ingeniero. Ya después se arregló y se podía escuchar todo sin problema. La nostalgia gana, hasta yo me encontré cantando algunas canciones. Me dio gusto ver amigos en el escenario y entendí algo: Por más que queramos criticar este proyecto, la verdad es que lo merecen; ellos y sus canciones abrieron muchas puertas, crearon un público y forman parte de una generación fundamental para el rock nacional. Podemos decir que su tiempo ya fue y en realidad no es así, lo que hicieron ahí está. intacto y merece reconocimiento.

-Pedrina y Rio, banda colombiana, fue una muy grata sorpresa. Su sonido de fusión latina entre bossa y más ritmos, suenan por demás interesante. Habíamos pocos y el audio no ayudó, pero sin duda fue, en mi opinión, un grato descubrimiento. Me doy cuenta que en otros países también se están generando propuestas muy finas y contemporáneas.

-Natalia Lafourcade es probablemente la más arriesgada. Va del pop al bolero, de lo acústico a lo enérgico pasando por varios ritmos latinos. La gente le respondió muy bien y creo es el show más musical de todos los que se presentaron. Arreglos muy buenos, excelente ejecución de la banda como de ella. Aunque a algunos no les gusta la verdad es que Natalia lo hace muy bien y se nota madura, más allá de si nos gustan o no sus canciones.

-Quiero Club tuvo buena respuesta, tiene ya un público identificado y su propuesta va muy bien en estos festivales. Boscop apareció con varias bandas.

-Pato Machete se armó de una banda en el escenario y se apoyó en Serko Fu en las voces. Mezclando sus temas solista con algunos de Control Machete logró conectar con el público que era muy nutrido en la carpa ascendente.

-Plastilina Mosh no termina de conectar del todo con el público del festival. Hay temas que son coreados, bailados y demás pero la gente no termina de entregarse a esta banda. Tuvieron uno de los mejores horarios. Su juego de luces e imágenes es bastante bueno acompañado de su música, pero hay algo que no termina de “reventar”.

-Bunbury no hay tanto que decir. Sus fans cantaron fuerte cada uno de los temas, que algunas versiones fueron como las de su último disco, en tempos más bajos y versiones acústicas. Su banda suena impecable. Me gustó que tocara una de las canciones hecha junto a Nacho Vegas.

-Cadillacs comenzó sonando mal, poco a poco se fue componiendo el audio. Vicentico no habló con el público regio y eso le dio algo de frialdad al asunto. Las canciones las cantamos y me dio gusto escuchar algunas viejitas que no pensé tocarían. La banda suena bien, pero como dije antes, hubo una cierta frialdad y al menos de mi parte la expectativa era más alta.

 Terminando ellos me fui y ya no vi a 50 Cents. Tampoco ví a Alfonso André ni Gustavo Cordera, no porque no quisiera, sino por falta de tiempo. Me arrepiento de no ver a Cordera cuando supe que cantó “Un pacto”.

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Segundo día 

-75 mil asistentes solo el sábado (sold out) y alrededor de 59 mil el viernes, lo que da una cifra de más de 130 mil asistentes entre los dos días.

-Clemente Castillo presentó rolas de su disco Eureka y suena muy bien en vivo. Había poca gente pero los que estaban apoyaban. Vale la pena darle una escuchada a su disco, una paleta de sonidos que van del soul al bolero pasando por el reggae.

-Siddhartha se ha ido ganando poco a poco a los regios. La respuesta del público fue bastante buena y en vivo sonó muy bien. Las canciones entre un pop con guitarras cargadas y pinceladas de rock es una formula que le ha dado un sonido específico y la gente se lo reconoció. Prácticamente cantaron todas las canciones aunque no estaba lleno aún.

-Pericos tuvo una presentación buena. No hubo novedades en su show pero tienen un repertorio tan conocido que no tuvieron problema para que el público les respondiera. Estaban festejando 30 años de carrera. Fueron los primeros a quienes les pidieron una canción más.

-Luego vino un segmento electrónico que comenzó con Sussy 4, Moenia y el DJ Felix Jaehn, siendo este último a mi parecer lo más aburrido del festival, aquí como que se hizo un espacio donde se sentía que caía el festival.

-León Larreguí puede gustar o no, pero la respuesta fue muy buena, ni se diga cuando cantó “Brillas”, que fue la más coreada. Aprovechó el festival para presentar su disco Voluma.

-En la carpa ascendente me sorprendió mucho Timothy Brownie, es como si fue un DJ con música continua pero con la peculiaridad que es toda una banda. Traían una chica ingeniero de audio que los hizo sonar increíble.

-Porter tuvo mucha audiencia en la carpa ascendente, aunque su vocalista por momentos sonaba desafinado, tuvieron una buena presentación donde la gente los acompañó durante todas las canciones. Ya habían estado anteriormente en el escenario principal, sin embargo ahora les tocó en este otro espacio. Sin duda hubiera sido mejor que ellos ocuparan uno de los escenarios grandes en lugar de alguno de los DJ que estuvieron ahí.

-Desde muy temprano ya se notaba la afluencia de gente, pero para este momento ya era muy difícil caminar en ciertas zonas.

-Caifanes sigue siendo Caifanes y lo será por generaciones. El audio sonó un poco bajo, no terminaba de tronar, pero la gente cantó a pulmón abierto canciones que son parte de una generación. No hubo novedades, el discurso ya conocido de Saul, no hubo canciones nuevas y prácticamente ni arreglos nuevos; pero las canciones forman parte del cancionero nacional; tan así que son cantadas y conocidas por personas de diversas edades.

-Two Door Cinema suena muy bien en vivo pero en lo personal no me termina de llamar la atención, me pareció bueno pero un tanto insípido, repito es opinión personal.

-Las sorpresas fueron Lou Vega y Magneto…esto ya se volvió una característica del festival: los artistas sorpresa, los cuales en muchas ocasiones se tratan de aquellos one hit wonder, y su presentación está limitada a uno o dos temas cuando mucho.

-El cansancio era más como para quedarme por morbo a ver qué onda con J Balvin y el cierre con Decadentes y Naughty By Nature.

 

Pros y contras:

 -El festival dentro del perfil que maneja se ha convertido en el segundo más importante del país después del Vive Latino.

-La infraestructura es insuficiente para la cantidad de público asistente, hay momentos en que es difícil caminar.

-Hacer uso de los baños es complicado y caótico.

-Hay una variedad musical casi para todos los gustos.

-La prioridad que se le da al consumo de cerveza sobre el agua u otra bebida es muy marcada. Son muchos más los puntos de venta de cerveza que los de agua y refresco y estos se terminan muy rápido, no así la cerveza. Por todo el parque había personas vendiendo cerveza, pero no agua ni refresco. De esta forma es presionar a los asistentes a consumir cerveza.

-La imposición de comprar dos cervezas de golpe en lugar de una hace que el consumo sea más.

-La atracción de turismo a la ciudad es hoy en día una realidad gracias a los festivales.

-El perfil “norteño” del festival es redondo pues incluye no solo un espacio emblemático (Fundidora) sino una de las mejores vistas de nuestro símbolo (Cerro de la Silla) y gastronomía también, aparte de la música.

-A pesar de tratarse de un festival del norte, hay muy poco espacio, casi nulo, para bandas emergentes de la ciudad o de la región norte.

-Los taxis fuera del lugar cobran tarifas muy elevadas y la agencia de transporte no hace nada al respecto.

-La producción es de alto nivel, los horarios se cumplen y se nota una organización fuerte.

-La derrama económica es latente y la opción de ofrecer música y entretenimiento en una ciudad azotada por la inseguridad tiene sus beneficios.

LA INTOLERANCIA DE LOS ROCKEROS

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El público del rock es el más intolerante; éste es el que mas abuchea, lanza objetos al escenario, ofende y demerita a las bandas, cosa que no ocurre entre los gruperos o poperos, por ejemplo.

Cuando hay un festival de “rock”, lo primero que sale a flote son críticas y ofensas a los grupos participantes. Cuando alguna banda importante viene a la ciudad o al país, pobre del que le toque abrir el concierto pues tendrá que aguantar la poca paciencia de los presentes. Y no se trata de malinchismo, pues lo mismo ocurre con las bandas que abren conciertos de grupos nacionales de peso.

En estos días se habla mucho de la versión que hace la Banda El Recodo al clásico de Pink Floyd “Another brick on the wall”. Sin embargo la queja no es otra más que el hecho de que un grupero interprete un clásico del rock. ¿Dónde dice que está prohibido hacerlo? Muchos músicos hemos hecho lo mismo a la inversa e igual hemos sido criticados. Se nos olvida que la música es universal. Y si decidimos que el rock es solo para los rockeros, entonces habría que definir qué es rock y quiénes los rockeros.

Tampoco es que haya que ser conformista, consumir lo que te pongan sin decir ni criticar nada. De cierta forma la esencia del rock, al menos en el papel, es cuestionar, señalar y criticar: ir contra lo establecido. Pero en todo caso hay diversas soluciones: Si estás en desacuerdo que un grupero toque un tema de alguna banda de rock, o viceversa, no lo escuches y listo. Si no te gusta el lineup de un festival, pues no vas. Si no te gusta la banda que abrirá el concierto de otra banda, pues aprovecha para ir por una cerveza o simplemente ponte a platicar con quien vayas o incluso no llegues a verlos tocar. Sin embargo, lo que comúnmente sucede son los abucheos, lanzamiento de objetos al escenario y gritos pidiendo que se bajen del mismo.

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Extrañamente (o quizá no tan extraño), he conocido historias de bandas muy grandes, tanto nacionales e internacionales, que en algún momento fueron abucheadas o agredidas. Fito Páez en Monterrey, Amigos Invisibles en Torreón, Bersuit Vergarabat en DF, Zoé en el Zócalo de la CDMX (me tocó estar ahí) Café Tacvba en Guadalajara (lo supe por gente muy cercana), por mencionar algunos. A mí me ha tocado vivirlo varias ocasiones como músico. Es una especie de Coliseo Romano llevado a los conciertos, y vivirlo pareciera ser un precio a pagar por parte de las bandas.

Pero no hay que confundir exigencia con intolerancia. Si una banda toca muy mal, suena espantoso y muestra falta de profesionalismo, pues con justa razón recibirá muestras de desaprobación pero, ¿denostar o demeritar solo porque estoy impaciente de ver al otro artista o porque no es de mi gusto? Tenemos todo el derecho a que no nos guste una banda, incluso sin conocerla ni haberla escuchado anteriormente. Y podemos hacérselo notar al no prestarles nuestros oídos ni nuestra atención, pero parece que no nos basta con eso: hay que hacerles notar, aparentemente, que estamos furiosos, que nos molesta su presencia y no los queremos ahí. Hay que ofender no solo a quienes lo hacen, sino a quienes lo aprueban también.

Es muy común escuchar comentarios despectivos acerca de las personas que escuchan música grupera, o pop comercial, o bachata o lo que sea, y sin embargo, el público del rock resulta ser el mas intolerante.

“LAS MISMAS BANDAS DE SIEMPRE”

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“Son las mismas bandas de siempre” es la crítica/comentario más frecuente cuando aparece el lineup de un festival musical. Tanto así que hasta pareciera ser una reacción en automático. Sin embargo ésta bien podría ser una crítica infructuosa.

Lo primero es que al hacer esta crítica no nos damos cuenta que para bien o mal, las bandas que han formado parte de los festivales, al menos en Monterrey, es lo que hay. No hay un número muy grande de bandas con prestigio nacional e internacional que puedan encabezar estos festivales. Incluso podríamos decir que no hay bandas jóvenes (mínimo de 10 años con trayectoria) que puedan ocupar los lugares estelares. ¿Por qué no hay bandas jóvenes que puedan encabezar los festivales? Por una respuesta que tiene múltiples factores: no tienen un público masivo como otros.

Sería diferente si como en otros países cada año salieran nuevos artistas bajo los reflectores y con apuestas. Aquí no sucede así. ¿Cuál fue la última banda mexicana que ha logrado un éxito masivo?

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MONTERREY N.L. LOS AMIGOS INVISIBLES EN EL PAL NORTE 2014 , PARQUE FUNDIDORA. FOTO: ROBERTO ALANIS

Hay que recordar que la principal línea de estos festivales es el negocio y éste funciona atrayendo público. Desafortunadamente para este tipo de festivales no funcionan los segmentos, si bien se dan casos de escenarios alternos y emergentes, la idea es convocar a un mismo público en un mismo espacio y no fragmentado. ¿Quién puede ocupar el lugar de Café Tacuba, Zoe, Fabulosos Cadillacs, Bunbury o Molotov? Desde luego me refiero a bandas latinoamericanas. Por ejemplo, a mi me gustaría que viniera Banda do mar o Christina Rosenvinge, pero sé que son cosas que solo a algunos nos gustan o pocos conocemos, entonces ahí no tendría lugar criticar porque no los traen a ellos.

Me da también la impresión de que cuando decimos que las bandas son las mismas de siempre en realidad nos referimos a las que encabezan el festival, por eso hago énfasis en el público o fuerza que tengan. Porque si nos referimos a todas las bandas que forman el cartel de un festival, hay que decir que sí se le ha dado espacio a bandas emergentes o no tan populares pero poco hablamos de ellas. Entonces ahí se vuelve contradictoria nuestra queja, y vuelvo a la pregunta: hablando de bandas latinoamericanas, ¿ a quién pondrían?

La realidad es que la gente no va precisamente a un festival a descubrir bandas. No lo digo yo, sino la realidad cuando vemos que los escenarios principales son los que están llenos mientras los escenarios alternos no tienen la misma atención. Sí, hay algunos que se dan el tiempo de ver quién está tocando ahí, pero en relación a los escenarios grandes, son pocos. En esos espacios hay ocasiones en que se presentan muy buenas propuestas y agradables sorpresas que para muchos pasan desapercibidas. Bandas que difícilmente visitarán la ciudad ellos solos, sin embargo van dentro de esa misma queja de “son siempre las mismas”.

Debo aclarar que mi intención no es defender a los festivales, sino tratar de mostrar otra perspectiva. En ese sentido, creo que hay cosas más criticables que el lineup. Por ejemplo: lo difícil que es conseguir agua en relación a la cerveza; la poca vigilancia sobre a quién se le vende alcohol. La mafia de taxistas que acaparan las salidas con tarifas excesivas. Los problemas con los baños, por mencionar algunos.

A final de cuentas la mejor forma de apoyar un festival es asistiendo. Y la mejor crítica siempre será no asistir.

 

10 PUNTOS SOBRE AGENCIAS Y MANAGERS PIRATAS

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De un tiempo para acá han aparecido “empresas” que ofrecen asesoría en la industria de la música: marketing para las bandas, manejo de carrera, manejo de imagen, producción, etc., etc. Esto ocurre porque pareciera ser que hoy en día a muchas bandas les interesa más tener un manager que hacer música, y es ahí donde algunos ven una posibilidad para hacer su negocio, o embaucar a unos cuantos.

Hay que tener cuidado con eso. Si bien hay estudios de grabación y empresas que tienen un respaldo importante con su trayectoria, los hay también quienes piensan que es lo más sencillo del mundo y deciden aventarse al ruedo de la música sin mayor preparación pero muchas promesas.

Aquí unos puntos para detectar falsos managers:

  1. Hay que comenzar dejando claro que hay un camino que recorrer antes de brillar en los reflectores. La mejor manera de promocionarte es tocando en todo aquel espacio donde te den oportunidad. No hay que desperdiciar ninguno pues siempre habrá alguien a quien le pueda interesar tu música. Así que por más que lo ofrezcan en un “paquete de servicios”, uno no puede llegar a la secundaria sin pasar por la primara. Ese camino te dará experiencia y sobre todo lo más importante: credibilidad.
  2. Cuando alguien te ofrece una serie de servicios de producción, managment, booking, etc., hay una forma de proceder básica y única: revisa quiénes son, cuál es su trayectoria, con quién han trabajado, cuáles han sido sus logros. Esa es mejor carta de presentación que ninguna otra.
  3. No se confundan: si les ofrecen hacerles marketing para su banda, eso no quiere decir que los estén posteando como locos en Facebook o Twitter. Eso lo puede hacer cualquiera de ustedes sin ayuda, sólo poniendo un poco de atención seria al manejo de las redes sociales.
  4. Un buen manager tiene todos los “contactos” que tú no tienes. Un manager no es el que anda preguntando dónde pueden tocar —eso también lo pueden hacer ustedes— sino aquel que pueda identificar tu talento y tenga las herramientas necesarias para desarrollar tu carrera y sepa cómo “ofrecer” tu propuesta. Si te agarras un manager tiene que ser alguien que te haga crecer, si no es así, no tiene caso que dejes las riendas de tu banda a un conocido y mucho peor a un desconocido.
  5. Una agencia o servicio de booking igualmente tiene que acomodarte en escenarios a donde tú no has podido llegar, ése es su trabajo: vender tus conciertos a espacios donde tú no has tenido entrada. Que te digan que te dan servicio de booking metiéndote a tocar en el bar de la colonia o de tu ciudad, eso no es booking, eso también lo puedes hacer tú si te pones las pilas. Vas y te presentas con muestra en mano de tu trabajo.
  6. Que te ofrezcan asesoría de imagen es simplemente inconcebible, al menos para una banda de rock. Tú sabes cómo te vistes y cómo te quieres ver, y nadie más te va a decir cómo hacerlo. Sólo recuerda que la imagen que das es la que tendrá la gente de ti y de tu música. Ese es un punto importante que muchos desatienden: la imagen.
  7. Si te hablan de asesorarte en la industria de la música es bien fácil de corroborarlo: ¿quiénes son ellos en la industria y qué experiencia tienen?
  8. Si te piden dinero para “pertenecer” a su serie de artistas o en sus acoplados, aléjate rápidamente y cuéntaselo a quien más confianza le tengas ja, ja, ja. Puedo entender que se pida una “cuota” para maquilar el acoplado que te mostrará, pero si la empresa tiene los contactos necesarios, entonces ésta tendría que invertir en sus “artistas”; si llega a acomodar un concierto, grabación, etc., seguramente llevarán un porcentaje de ganancia. Por otro lado, si es labor de algún chavo entusiasta que quiera “promover el rock local”, pues ya será decisión tuya si pagas por aparecer en un acoplado que no tiene la ruta para llegar a las empresas que sí se dedican de forma seria en la industria de la música.
  9. No se paga a ninguna agencia de managment, ni de booking, ni de marketing por adelantado. Sobre resultados van los costos. Un manager no te puede cobrar antes de promoverte. Un booking no puede cobrar un concierto tuyo que no ha vendido.
  10. Volvemos al punto uno: antes de tener una infraestructura con manager, booking, personal, tour manager, roadies, etc., primero hay que caminar solo e ir aprendiendo en el camino, de esa forma seguro nadie te podrá “picar los ojos” ofreciéndote servicios de una industria a la que no pertenecen.

 

Twitter: @homerontiveros