“A TRAVES DEL ARTE PUEDO DECIR QUE ESTE PAÍS ESTÁ EN MANOS DE LADRONES Y CRIMINALES”. DIALOGUEANDO CON LA ARTISTA ROSA MARÍA ROBLES SOBRE SU ALTAR DE MUERTOS “PAÍS DE FANTASMAS”.

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“País de Fantasmas” es el título del altar de muertos que la artista mexicana Rosa María Robles preparó exclusivamente para La Casa Universitaria del Libro. Se trata de una obra inédita que invita a la reflexión sobre la vida y la muerte en nuestro país.

En esta entrevista habla de su trabajo y de cómo, a través del arte, se hace una denuncia social, además de cómo ha sido influido por los recientes sucesos nacionales.

El altar de muertos podrán verlo en La Casa Universitaria del Libro (Padre Mier y Vallarta en Mty. NL) a partir de este 29 de Octubre.

LA DICTADURA PERFECTA ES TELEVISA

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La reciente película del director mexicano Luis Estrada, “La Dictadura Perfecta”, aborda un tema que es de suma importancia: El poder de la televisión para manipular la percepción del ciudadano sobre distintos aspectos políticos, culturales y sociales, hasta promover la silla presidencial.

El mensaje, o la postura de Luis Estrada, es muy clara en esta película: La dictadura perfecta, hoy en día, no es el PRI, sino la televisión. Y más preciso que la televisión, como medio de comunicación, se refiere en si a el consorcio Televisa. En la película se presenta a la televisora  quien decide el rumbo del país, le dice a los mexicanos quiénes son los buenos y quienes los malos; le dice a la gente que ser pobre está bien y que existen los milagros; ofrece paquetes de “marketing de imagen” (como el caso en Michoacán con la Tuta y los periodistas que le ofrecían mejorar su imagen en redes y medios), y hasta promueve a quien será el próximo Presidente.

Esta premisa toma relevancia cuando vemos que el Gobierno Federal, como parte del “apagón analógico”, regalará 13.8 millones de televisores a los ciudadanos mexicanos. Si el costo de los televisores, al día de hoy, está cotizado en $2,200 pesos, esto da un total de $30,360 millones de pesos, quedando por encima de los $29,813 millones otorgados para el Seguro Social en el presupuesto del 2015. Es decir, parece que al gobierno le interesa más que los ciudadanos tenga televisión que buena atención médica. Estas cifras las menciona el periodista Sergio Sarmiento en su columna de hoy lunes 27 de Octubre en el periódico Reforma.

Ahora, ¿por qué ver esta película? Bueno, la razón principal que le encuentro es el hecho de que nos muestra, no el qué, sino el cómo. Dicho en otras palabras: no nos dice que televisora manipula, sino que nos dice cómo es que manipula la información para influenciar directamente en la percepción del espectador sobre asuntos de relevancia política y social. Nos muestra como algunas noticias son utilizadas para contrarrestar el impacto negativo sobre el Gobierno, y hace alusión al caso de René Bejarano. También muestra como otras noticias son “infladas”,o incluso hasta montadas, como ocurrió con el operativo televisado del caso Cassez o el de la niña Paulette. Es decir, nos señala que en cada noticia que podamos ver en televisión, debemos tomar en cuenta que detrás hay el interés de algunos en particular, que esas noticias atienden a los intereses de algunos.

Un ejemplo de esto es lo que ocurrió hace unos días, y es que, bueno, a estas alturas no pueden pedir que no sea uno mal pensado: Cuando más álgido está el tema sobre los 43 normalistas desaparecidos, con la mega marcha y las distintas actividades y manifestaciones en todo el país exigiendo respuestas, de pronto sale la noticia de la captura de Sidronio Casarrubias, máximo líder del grupo criminal “Guerreros Unidos”, pero como esta nota no tuvo el impacto esperado, días después aparece la noticia del asesinato de un integrante de la Banda El Recodo y haciendo alusión a una especie de crimen pasional y un triángulo amoroso, casi novelesco; entonces ahí si hubo la cobertura nacional e internacional de ese caso y por unos momentos se desvió la atención, aunque hay que decir que el tema de Ayotzinapa es tan fuerte y relevante que difícilmente perderá atención.

Hay dos frases con las que me quedo: “En este país la moral es un pinche arbusto que da moras” y “No cabe duda que el cinismo es la línea editorial de su empresa”.

Ahora, me hace mucho ruido el aspecto de presentar las diferentes situaciones en un tono de sátira. Esto no es nuevo en el trabajo de Luis Estrada, basta recordar su película “La Ley de Herodes”, que también utiliza este tono.

Cuando estaba en la sala hubo diversas escenas que provocaban las carcajadas de los asistentes, y en realidad sigo sin entender cuál era la risa, pues mostraba situaciones que debían indignarnos, y peor aún, que si habían sucedido en la vida real, pero estas eran proyectadas en un tono de sátira.

Mucho se ha dicho, que ya hasta se ha convertido en muletilla, que el mexicano tiene la capacidad de reírse de su propia desgracia. El mismo director Luis Estrada mencionó, en una entrevista televisada de cuando proyectaron su película en el Senado, que se trataba de que se identificaran y pudieran reírse de si mismos. Entonces me pregunto: ¿Hasta cuando seguiremos riéndonos de nuestras desgracias? ¿Hasta cuando le daremos la seriedad necesaria a los temas que nos conciernes y nos afectan? ¿Acaso debemos abrazarnos a esa cualidad de reírnos de nosotros mismos? Sí hay que reconocer que los políticos y la política en este país se ha convertido en una caricatura pero, ¿esa es razón para reírnos y no indignarnos? Entre risas y risas no nos damos cuenta que en realidad son otros quienes se ríen de nosotros.

La Dictadura Perfecta es una película importante porque señala uno de los grandes males de este país: Televisa y la manipulación a través de la televisión.

Esperemos que en realidad el señalamiento de la manipulación mediática sirva de algo y no se quede solo en una sátira mexicana donde los personajes hacen reír por su descaro y cinismo.

“DIALOGUEANDO” CON ANTONIO ORTUÑO PARTE1

Antonio Ortuño (Guadalajara 1976) es uno de los más sólidos narradores mexicanos hoy en día. Es el único mexicano que formó parte del número especial realizado por la publicación británica Granta sobre los 22 mejores narradores jóvenes en español. Su novela “Fila India” (Ed. Oceano) le ganado el aplauso unánime de la crítica y es una de las más relevantes de esta nueva generación de narradores.

En esta primera parte, Antonio habla de la narrativa mexicana, del quehacer literario de los de su generación, y de cómo, a veces, el éxito de una novela puede resultar abrumador.

“LA GENTE ESTÁ LEYENDO MÁS QUE NUNCA GRACIAS AL INTERNET”. DIALOGUEANDO CON BENITO TAIBO.

"Desde mi Muro" Ed. Planeta.

“Desde mi Muro” Ed. Planeta.

“Desde mi muro”(Ed. Planeta), es el título del libro que presentó Benito Taibo en la Feria Internacional del Libro de Monterrey 2014. En éste, el escritor lleva todo lo que ha escrito en su muro de Facebook hacia las hojas de papel, como una forma de honrar la figura del libro. En este charla habla de internet, redes sociales, de las equivocadas predicciones sobre el funcionamiento de internet, del fenómeno de los “booktubers”, y de la importancia de los libros.

Dialogueando:

¿ES EL CHAPULÍN COLORADO UN REFLEJO DE LA SOCIEDAD LATINOAMERICANA?

¿Se han preguntado por qué El Chapulín Colorado es un antihéroe flaco, chaparro, que no confía en sí mismo? ¡No contaban con mi astucia! México: Parodia, Nación y Sujeto en la serie de El Chapulín Colorado! es el titulo del libro escrito por Carlos Aguasaco y editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde a través de un estudio, busca interpretar la coyuntura latinoamericana a partir de este personaje. El libro se presentó en la reciente Feria Internacional del Libro de Monterrey 2014. Aquí la entrevista:

“TODO SE LO DEBO A MI PÚBLICO” Y MÁS RESPUESTAS CLICHÉ DEL ROCK.

"My Lips, His Microphone" by diLuisa Photography

“My Lips, His Microphone” by diLuisa Photography

Hoy en día , con tanta información en Internet, cada vez es más difícil hacer que la gente se detenga a leer o escuchar una entrevista de una banda que no sea bastante conocida.. En muchos casos es porque hay bandas que no dicen nada interesante o repiten respuestas que han sido dichas “n” cantidad de veces por otros grupos. Es decir, hay un discurso que se ha vuelto repetitivo. Como músico, me he descubierto en más de una ocasión dando estas respuestas. Ahora lo reconozco con buen humor.

Hay que estar conscientes de que muchas de las respuestas atienden a preguntas hechas de forma monótona, pero en otro post hablaré de eso.

Estas son algunas de las respuestas que solemos escuchar, y también decir,  en múltiples ocasiones.

Ilustración de Pablo Lobato

Ilustración de Pablo Lobato

“Todo se lo debemos a nuestro público”

O el “sin ustedes no somos nada”, clásica mención de bandas y artistas de todo nivel. Entonces, ¿les agradecemos a ellos las canciones? ¿Son ellos los del talento? ¿Y el esfuerzo y la persistencia? ¿El tiempo invertido? Esta se ha convertido en una respuesta cómoda y políticamente correcta.

“Esta profesión es muy difícil

¿Cuál profesión no lo es? Algunos utilizan la variante de, “Es que este medio es muy difícil “, y lo más irónico es que de pronto quienes dan este tipo de respuestas son bandas que no se dedican por completo a la música. Claro que es difícil ser músico, pero es una profesión que nadie nos impuso. ¿Tan rápido nos andamos quejando?

“Hace falta más apoyo para las bandas de rock”

Esta respuesta siempre aparece tarde o temprano en las entrevistas pero, ¿en verdad seguimos clamando por apoyo? ¿Será entonces que no se ha logrado nada? ¿No hay medios ni espacios para el rock aún? Lo irónico es que generalmente estas respuestas se dan en alguna entrevista de radio, tv o de alguna revista o periódico.

“A nosotros no nos importa el dinero, lo hacemos por la música”

Entonces supongo que no cobrarán sus presentaciones…o no aumentarán su precio si el próximo disco es un hit. Supongo también que no les interesa ganar un sueldo. Tampoco digo que todo se trate de dinero, pero claro que éste importa, sino, ¿con qué comemos? Luego si los escuchan diciendo eso, probablemente el promotor no les quiera pagar, al cabo que, “no les importa el dinero”.

“No nos interesa ser comerciales”

Seguir con la insulsa discusión, hoy en día, de qué es comercial y qué no lo es, solo es perder el tiempo. Es irónico cuando esto lo mencionan bandas que tienen sus discos en tiendas de todo el país y distribuidos por compañías que se dedican al comercio de éstos; o cuando la respuesta es dada en alguna entrevista de algún medio masivo.

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“Nuestra propuesta es fresca y original

Cuando preguntas a una banda cuál es su propuesta y te contestan: “La nuestra es una propuesta fresca y original”, rápido uno piensa todo lo contrario. Entonces pregúntome a mi mismo: Mi mismo, ¿será que la gente al escuchar su propuesta, siente airecito o brisa en la cara o cómo está la onda? A lo mejor un buen slogan para esa banda sería: “Escúchese en días calurosos”. Si se escucha en días de otoño invierno, ¿nos dará frío? Y por otro lado, a uno no le corresponde decir si somos originales o no porque ¿quién aceptaría que no es original?

“Es una mezcla de géneros muy diversos y eso nos hace sonar distinto

¿Distinto a qué? Muchos hemos contestado esto alguna vez, pero la realidad es que no sabemos cómo expresar con palabras nuestro idea de lo que estamos tocando; o sí sabemos, pero nos queremos hacer los interesantes.

“Nuestras letras hablas de vivencias personales”

Cuando preguntan de qué hablan las letras del disco o de la banda, muchos contestan que se trata de vivencias personales, y esto se vuelve un lugar común. Claro que todo tiene que ver con las vivencias personales, pero eso es algo muy ambiguo. Es como decir que el periódico habla de noticias. Luego uno que es mal pensado puede creer que cuando dicen que sus letras hablan de vivencias personales quieren sonar interesante para no decir que solo hablan de amor y desamor, y pues no, ¿verdad? Que sepan que somos bien profundos y decimos cosas padres e interesantes…

“Nuestra música sí es honesta”

Si la de ustedes sí lo es, entonces ¿la de los otros no? Eso casi la mayoría lo dice porque claro que nadie diría que su música es deshonesta. Pero luego los escuchamos y resulta que son el Coldplay mexicano, o algo así.

“Este disco es más orgánico”

Como dijo Tony Hernández, vocalista de el Gran Silencio, en un comentario en mi muro de Facebook: ¿Ahora son de jengibre o qué? ¿Habrá quien piense que está hecho con materiales ecológicamente sustentables?

“En este disco hemos logrado algo que nadie más ha hecho”

¿Inventaron una idioma nuevo? ¿Lo grabaron todos parados de cabeza al mismo tiempo?. En la música no hay nada que no se haya hecho o intentado antes, solo que a veces así parece porque ésta va evolucionando constantemente. Esta es una respuesta sumamente soberbia.

“Para nosotros esto no es un trabajo”

Entonces, ¿qué es? ¿Un hobby? ¿Un capricho? Y sí hay bandas que suenan a hobby o capricho he. Sucede que a veces pensamos que trabajo implica hacer algo que no nos gusta, es decir, trabajo=disgusto, y eso no siempre es así. Luego por eso la gente dice: “Búscate un trabajo de verdad”, o “Nombre los músicos no hacen nada” y así se sigue pensando que la música, y a veces también los músicos, es o somos un hobby.

TAMBORES DESANGELADOS PARA UN CIERRE DESANGELADO.

Clausura del Festival Santa Lucía.

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Asistí el domingo pasado a la explanada Santa Lucía donde se presentó el grupo Drumcat, el cual está formado por unas chicas coreanas que tocan tambores y lo mezclan con jazz, electrónica y ritmos latinos (en teoría). Esto llamó mi atención y decidí ir a ver de qué se trataba.

Lo primero que vi, y me dio gusto, fue ver a tanta gente en las calles y en la explanada del Museo de Historia; aparte de que el clima estaba muy agradable. Poco a poco, conforme se acercaban las manecillas a la casilla de las ocho en punto, se iba congregando más gente y la parte frontal, donde había sillas, ya estaba llena. Entonces arrancó.

Después de la tercera llamada apareció en una pantalla colgante un video de presentación del grupo. El video me recordó a una escena de la película Terminator, creo era la 3, pues presentaba a las miembros del grupo como una especie de análisis computarizado, como si fuera un robot quien estuviera dando la información del grupo y sus integrantes; luego el reflector alumbró a una de ellas en la batería y con esto dio inicio el “espectáculo” de las Drumcats.

Comenzaron a tocar algunos patrones rítmicos con una serie de tambores que supuse eran tradicionales coreanos, aunque ya después tuve mis dudas. Los diversos patrones fueron acompañados con coreografías mientras tocaban y la parafernalia comenzó a hacerse presente, es decir: tocaban algunos patrones rítmicos de poca complejidad, pero adornados con muchos movimientos veloces de manos y baquetas, algo así como los giros que hace el baterista de Maná, y con coreografías que hacían lucir la sedosidad de sus cabelleras. Como se dice coloquialmente: fue mas show que otra cosa.

El grupo, casi en su totalidad, está formado por percusionistas, salvo una violinista que incluyen durante la presentación, entonces era obvio que si querían incluir otros instrumentos tendrían que hacerlo con pistas grabadas. De hecho la primera que reconocí fue una versión instrumental de un tema del grupo alemán “Rammstein”, al cual le añadieron el sonido de tambores suavizándola al extremo de parecer fondo de centro comercial en fin de semana… y sí, en mi cabeza yo solito escuchaba “du, du jast”.

Para ese entonces la gente comenzaba a irse hacia atrás a un espacio menos poblado; lo mismo hice yo, pues no tenía caso estar parándose en puntas para poder ver o estar entre apretones y aventones.

Las chicas siguieron haciendo coreografías, que ahora ya parecían las mismas, y pensé que con los primeros diez minutos ya había visto todo, pero no fue así: aún me faltaba chutarme el “Adagio” de Albinoni, un fragmento de la novena sinfonía de Beethoven (sí, esa la del himno a la alegría) y hasta un tema country, todos en versión electrónica futurista soundtrack de película serie B.

¿Y lo coreano? Pues se quedó solo en la nacionalidad de las integrantes.

Por momentos se notaban claras fallas de sincronía, pues o tocaban o bailaban, y era claro que en momentos preferían hacer coreografía.

Le gente comenzó a tomar otros rumbos, y cuando las chicas pedían que los asistentes participaran con un grito o un aplauso, se escuchaba bastante tímida la respuesta.

Si acaso querían vendernos esto como una gran propuesta cultural coreana, sólo se trató de un “piquete de ojos”, pues ni cultural, ni gran y apenas coreana. No se qué habrán pensado los asiáticos que se veían ahí en la explanada. Creo que la página web de estas coreanas las describe muy bien: “Beatiful girl drummers in skin-tight cat suit and hair”.

Hay que mencionar que el Festival Internacional Santa Lucía tenía contemplado para el cierre al dúo croata 2Cellos, quienes se han hecho famosos a través de la red por tocar covers de bandas como AC/DC y de otros artistas populares(¿Una versión comercial de Apocalíptica?), pero por razones que solo atienden a la agrupación, ésta canceló su gira por Latinoamérica, y ahí fue donde entró Drumcat. Cabe decir que, en teoría, no hay mucha diferencia de propuestas: solo cambiaron de unos cellos a unos tambores.

No digo que se tenga que tratar de algo meramente folklórico, pero en este tipo de festivales uno espera conocer o disfrutar un poco de otras culturas con los diversos grupos participantes; aunque sean algunos elementos inmiscuidos en la propuesta. Esperamos sorpresa, ser sorprendidos por lo desconocido, pero esta presentación simplemente no sorprendió.

No es nada nuevo, el año pasado también hubo críticas para un grupo de chicas que tocaban con puras cuerdas canciones de pop plástico.

Aquí el problema es que nos quieren vender esto como un espectáculo cultural internacional, y la verdad es que hay músicos en la ciudad que podrían haberlo hecho mucho mejor. Después la gente piensa que así son todos los eventos culturales, y no; esto más bien era una propuesta bastante light y con más apariencia que sustancia.

Mis pregunta es: ¿Qué motivó al FSL a contratar esta propuesta para el cierre del Festival? Y, con todo lo que pagaron de vuelos, porque se mencionó al final que venían llegando de Corea, a parte de hotel y comidas, honorarios y sobre equipaje, ¿no era factible invertirlo en algo más digno de la clausura de un Festival Internacional, que unas chicas tocando tambores sobre pistas de temas de Rammstein y Beethoven?

Seguramente dirán que fue por las premuras causadas por la cancelación de 2Cellos, pero, ¿era lo único que había disponible? ¿Fue una solución ofrecida por la misma agencia para ocupar el espacio de los croatas? ¿Alguien del FSL vio de qué se trataba esta presentación?

Al final nadie pidió la clásica “otra”, eso fue un reflejo y un mensaje de que se está subestimado al público.

Así de desangelado estuvo el cierre del Festival Santa Lucía.