HIPSTER SI NO LO LEES.

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Qué es un hipster hoy en día.

 

Al hacernos esta pregunta sabremos que no hay una respuesta específica porque no sabemos a ciencia cierta qué es un hipster. Podemos mencionar algunas peculiaridades como los lentes de pasta, ropa colorida, bigote y barba, cierto tipo de música, etc. Sin embargo estas son generalidades. Hay un estereotipo que suponemos pero que no aseguramos.

 

Sí sabemos que en la década de los 40 se utilizaba este término para referirse a la gente que gustaba del jazz. También sabemos que Kerouac y Ginsberg los definieron como personas “vagando por Estados Unidos… holgazaneando y haciendo autostop en todas partes… personas de una especial espiritualidad”, pero hoy en día no sabemos qué es un hipster. Es más: Qué fue lo que sucedió para que el término hipster se volviera en algo despectivo.

 

Ricardo Garza Lau intenta hacer una fotografía de la actualidad de la juventud clasemediera mexicana a través de su novela Hipsteria; historia que narra la vida de Sal Thomson, un reconocido publicista que hace girar su vida en torno a las redes sociales convirtiéndose él mismo en un personaje de marketing.

 

Sal Thomson ejemplifica el estereotipo que suponemos como hipster. Sin embargo, él mismo menciona en una parte de la novela que “no es un hipster”, y además, que le “cagan los hipsters”. Nosotros, conforme vamos conociendo al personaje, estamos seguros de que es un hipster, basada nuestra percepción en un estereotipo, pero él lo niega. Entonces de ahí pienso dos cosas:

 

1-    El hipster se niega a si mismo, jamás se asume como tal, entonces deduzco que un hipster que se diga a si mismo hipster, no lo es. La primera regla de un hipster es nunca aceptar que es un hipster.

2-    Basado en el punto uno, entonces: ¿Qué tanto de hipster tenemos todos nosotros? Puede ser que, al igual que Sal, tengamos algo del estereotipo hipster y no lo asumamos como tal; al contrario, siempre lo negamos. ¿Cuál dijimos es la primera regla de un hipster?

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(imagen tomada del sitio sopitas.com)

Thomson es un tipo creativo que tiene un amor obsesivo por sus mascotas, colecciona elepés, objetos vintage; bebe solamente cerveza artesanal porque está en contra de las grandes empresas y prefiere apoyar a los pequeños productores; es amante del mezcal, sobre todo de aquel de producción limitada. Hace yoga, es vegetariano, usa la bicicleta como medio de transporte; es activista social, sobre todo a través de las redes, y de pronto en las fiestas le gusta pinchar discos. ¿Les suena algo conocido?

 

La novela está estructurada de forma en que a veces escuchamos al personaje en primera persona; otras ocasiones hay un narrador. Los diálogos aparecen en forma de chat y al final de cada capitulo aparece un post que el protagonista ha subido a su blog.

 

El lenguaje que utiliza Ricardo Lau para narrar esta historia es un reflejo de la actualidad: términos como Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp no solo aparecen constantemente, sino que en ellos transcurre lo relevante de la vida de Sal Thomson.

 

En una entrevista el autor mencionó que no le interesaba entrar en lo cánones literarios, y creo que la historia no necesita de estos. Esta es una novela que refleja la actualidad. Hipsteria hay que leerla sin prejuicios y con la consciencia de que en más de una vez nos “caerá el saco”. El título me hace pensar en histeria, por ende, si existe una “histeria colectiva”, entonces esta novela me hace suponer también la existencia de una “hipsteria colectiva”, es decir: Todos tenemos algo de eso a lo que llamamos hipster.

 Twitter: @homerontiveros

 

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EL AMIGUÍSMO EN EL ROCK

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Muchas veces he escuchado esta misma sentencia entre músicos: “Lo que pasa es que ese wey es amigo del organizador” o “Es que esos weyes ganaron porque son amigos de los jueces”, es decir, para muchas bandas, lo que otras bandas hacen es gracias a sus amigos en el medio.

 

Algo de esto es cierto: el amiguísmo existe en el rock (y no solamente en esta escena). Sí es cierto que muchas cosas, como estar en un festival, acomodar un tema en una película, serie o comercial, hasta tocar en cierto espacio tiene que ver con cierto amiguismo.

 

Primero hay que decir que esta es una práctica que pareciera ancestral, mas no por eso habría que permitirla. También hay que decir que no es la regla, ni quiere decir que todos actúen así.

 

Pero también hay otro punto que nunca hemos dicho: los amigos en el rock, o en la música, no son exclusivos. Es decir, tampoco es que se trate de gente inalcanzable.

 

Hay una parte de la música que son las “Relaciones Públicas”. Nos guste o no, es necesario hacer relaciones dentro del medio en el que nos movemos. Personas, y personajes, de quien debemos saber su labor y a quien hay que acercarnos.  A quien hay que conocer para aprender cómo son otras dinámicas de la industria mucho muy diferentes a la composición y la ejecución.

 

Esta parte de las “Relaciones Públicas” todos los músicos debemos de hacerla.  Muchas veces, y me ha tocado, los músicos no saben quiénes son los programadores de las estaciones. No saben quiénes organizan algún festival, o quienes están detrás de la supervisión musical de algún corto o película.

 

Se trata de tocar las puertas, de pedir las oportunidad, porque algo si les aseguro: las puertas no se abrirán solas ni por obra del espíritu santo.

 

Pedimos los espacios en los medios de comunicación pero no sabemos quienes son los periodistas o reporteros que pueden cubrir esas notas. Pedimos los espacios de radio y a veces no sabemos cuándo, ni a qué hora se transmite. Pero claro que si de pronto sacan una nota de alguna banda nueva, o alguna canción suena, preferimos decir: “Sí es que ellos son amigos del vato del periódico”, y nunca nos detenemos a pensar que esa banda se pudo haber acercado al periodista y le mostró su trabajo.

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Las relaciones se cultivan y se cuidan, porque hay que recordar que todo está en constante movimiento. Una vez que sabemos a quién hay que acercarnos para mostrar nuestro trabajo, y nos pueda ayudar a difundir nuestra música, hay que tener algo importante también: Tacto.

 

No se puede llegar con un programador y exigirle que ponga nuestra canción, y pensar que si no lo hace es un mamón. Uno debe mostrar interés por el trabajo de el otro. Pedir unos minutos de su atención mas no exigirla. Se puede platicar de muchas cosas aparte de “este es mi disco, escúchalo”.  Al menos, en mi experiencia eso me importa más: Conocer personas en esta industria que me puedan ayudar a crecer, ya sea con críticas buenas o malas, y también aprender cómo se mueve la marea dentro de este océano de la música.

 

También existen quienes culpan a todos de que su música no suena, y lo que nunca han hecho es preguntarse si realmente su música es buena.

 

Tenemos que acercarnos a la gente que organiza conciertos o tiene espacios en los medios. De otra forma no sabrán de nuestra música y propuesta. Se necesitan crear vínculos de difusión y hay que recordar que no hay mejor vendedor de nuestra música que uno mismo. Hay bandas muy buenas que están ahí esperando a ser descubiertas y lo más probable es que ahí se queden. Nadie te va a descubrir si tú no te das a conocer. Se necesitan crear vínculos de difusión y hay que recordar que no hay mejor vendedor de nuestra música que uno mismo.

 

El amiguísmo en el rock existe, y es una pena en verdad, pero no podemos culpar de todos nuestros problemas como banda al hecho de que otros conozcan gente metida en el medio y tú no. Repito: los contactos, o amistades en el rock no son exclusivos. Y no es que todo se trate de amistades, aunque en algunos casos existe, sino de que si no te acercas, si no te relacionas, difícilmente sabrán de ti.

 

Tratemos de hacer mejor música y dejemos de lamentarnos diciendo: “Es que son sus amigos”, porque no en todos los casos es así. Y cegarnos a esta idea es una aberración.

 

Una cosa es segura al final del día: No importa cuánta gente conozcas en el medio. De nada sirve que logres estar en el escenario más grande si al final la gente sigue sin ponerte atención.

 

Twitter: @homerontiveros

 

 

COSAS QUE PUEDEN HACER MOLESTOS A LOS MÚSICOS EN LAS REDES SOCIALES.

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(Imagen tomada del sitio hispasonic.com)

Hoy en día es difícil que un músico solo se dedique a tocar o hacer música. Hay que saber cómo promocionarse. Cómo llamar la atención entre tanta información que nos llega cada día. Esto es casi tan importante como saber las notas musicales. Sin embargo no le damos importancia. No nos damos cuenta de que, aunque suene frío, nuestra banda o proyecto son una empresa y nuestras canciones la materia prima.

El uso de las redes sociales para difundir tu música, como facebook y twitter,pueden ser un arma de doble filo: pueden ayudarte a difundir tu trabajo, si sabes darle un buen uso; o pueden hacer que te aborrezcan y te reporten como spam. Hay que tener tacto a la hora de querer difundir algún tema tuyo o de tu banda.

Aquí expongo algunos puntos que, a mi consideración, pueden hacer que la gente en lugar de escucharte te de unfollow, delete o te reporte como spam.

1- Si haces una página de facebook, un evento en el mismo, subes alguna canción o un flyer, NO ETIQUETES A TODOS TUS CONTACTOS. Es preferible invitar. Postéalo en tu muro y escribe alguna frase de invitación a darle like o escuchar o lo que sea. Resulta muy molesto que te etiqueten en un sin fin de cosas, sin tu consentimiento, y terminas no viendo nada.

2- Si subiste algún tema, noticia o algo relacionado a tu música o banda, NO TE DES LIKE O FAV TÚ MISMO. Impensable pensar en ponerte tu mismo algunos comentarios.

3- NO HAGAS EVENTOS DE CUALQUIER ASUNTO. Luego resulta que hiciste un evento porque le cambiaste el título a alguna canción, otro que porque tu canción sonará en algún programa, otro que porque tu banda se juntará a ensayar…No es necesario hacer evento de todo. Un evento, en facebook, tiene que ver con alguna situación o acontecimiento especial. Si haces eventos de cada cosa que hagas, tus contactos terminarán por aborrecerte y no te harán caso.

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4- CUIDA BIEN LO QUE ESCRIBES Y CÓMO LO ESCRIBES. Recuerda que otros te están leyendo y, te guste o no, se formarán una opinión y una imagen de ti o de tu banda a partir de lo que lean en tus redes sociales. No puedes publikar ací, no, no y no. Si emites alguna opinión, debes estar abierto a las críticas y al debate; y debes hacerte responsable de tus palabras, ya sea individualmente o como banda.

5- NO HAY QUE LIMOSNEAR LIKES O FOLLOWS. Es muy molesto que las bandas estén mandado inbox o posteando en tu muro para que le des like a su página. Ese público que ganes así no será un público potencial. Los que estén en tu página debe ser porque les gusta tu trabajo, de otra forma serán contactos que le dieron like a tu página sin pensarlo pero seguiran sin escuchar tu música, y lo peor, no les importará en lo más mínimo lo que hagas o dejes de hacer. Puedes postear el link de tu página y volvemos a los mismo: invitalos a que se den una vuelta y quien esté interesado se una.

6- NO POSTÉES LO MISMO TODO EL DÍA. No seas agresivo, terminarás aborreciendo. Si subiste un flyer, una canción, o quieres que se unan a las cuentas de tu banda, haces la invitación una vez al día, cuando mucho dos veces en un lapso considerable de horas entre sí. NO CONTAMINES EL TIMELINE porque seguro terminarán odiándote.

No hay un manual sobre como promocionar tu banda en redes sociales, pero existe el buen gusto y el sentido común, esto seguro te dará mas atención. ¿Cómo se logra? Informándote. Viendo cómo lo hacen otros colegas. Contratar servicios de especialistas. Siendo creativo. Estando al día con lo que ocurre a tu alrededor. Buscando la empatía con el público y no su adulación.

Definitivamente esto no es todo. ¿Qué otros aspectos incluirían ustedes?

Homero Ontiveros

Twitter: @homerontiveros